De
Elvira Lindo, y de una de sus crónicas
Diario Madrid NY para
Marie Claire. Y de aquel recorte que arranqué antes del verano simplemente por que me enamoró. Me ha costado un buen rato navegando encontrar en que número había sido publicado. ¡Que me perdone mi deliciosa
editora a la que jamás se le escaparía un detalle como ese! Peligros de los flechazos... y las prisas. Pues el recorte en cuestión habla de escaparates en Nueva York y se titula
Saber Vender. Compartimos algunos trozos ¿quieres?
"Pero no es sólo la naturaleza la que viste las estaciones en una ciudad tan arbolada como ésta; los escaparates son como otra manifestacion del paso del tiempo, una especie de árbol encerrado en una vitrina que nos alegra la vista a nuestro paso. Esta es una ciudad de escaparates. (...) Que los escaparates tienen un doble fin, vestir la calle y vender la mercancía, lo tienen muy claro los comerciantes neoyorquinos. Saben que los paseantes son como peces con ojos a los lados que registran lo que tienen a derecha e izquierda. (...) Nueva York provoca la ilusión de que todo es diferente; no lo hace através del producto en sí, sino en la manera de venderlo. (...) Ese espíritu poco perezoso a la hora de cambiar la decoración y la capacidad de crear un pequeño espectáculo en el espacio limitado de un escaparate. (...) Cuántas veces he entrado yo a Bergdorf & Goodman y he pasado un rato mirando las vitrinas con sombreros extravagantes o los colores de los pañuelos de seda; cuántas veces me habré paseado entre los estantes de Barneys, sin ánimo de comprar y con todo el ánimo de fisgar. Y fueron los escaparates los que, como ocurre en los cuentos, me hechizaron y me hicieron perder el rumno en el paseo." por Elvira Lindo para Marie Claire Junio 2011

Y pensaba en lo aconsejable que sería perder el rumbo por las calles de nuestros cuidades buscando rincones "tipo Nueva York" y practicando algo así como el "escaparating". ¿Cuántas veces hemos ido de compras y entrado en una y otra tienda sin nisiquiera reparar en el escaparate?
¡Busquemos escaparates que nos vayan contando con calma, magia e ilusión el cuento de este Otoño-Invierno 2011/2012 que ya empieza!