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| Imagen de la película Top Gun |
La historia de las gafas de sol más famosas e imitadas del mundo tiene su origen en el encargo que en 1936 el gobierno americano hizo a la empresa
Ray-Ban para sus pilotos de Air Force. Buscaban producir dispositivos de protección visual para los pilotos expuestos cada vez a mayores altitudes y difíciles condiciones causadas por el brillo del sol y sus efectos. Los visores de la época resultaban incómodos: grandes, pesados y complejos. Y es así como el mundo militar ve nacer el estilo
Aviator con su gran portabilidad y cristales en forma de gota inspirados en los los visores que llevaban los pilotos.
Las dos palabras cortas y paradigmáticas que componen el nombre
Ray-Ban, considerado como el primer fabricante moderno de lentes de sol, significan «barrera contra los rayos» y fue escogido por resultar más atractivo que Anti-Glare que significa «antibrillo». El primer modelo, presentado como
Anti-Glare Aviator Sunglasses, que actualmente se produce bajo el estilo
Aviator Large Metal, se caracteriza por su montura metálica de color dorado, lentes verdes del 75% de oscuridad, puente de dos barras, patillas en espátula, y la marca
Ray-Ban en la esquina superior derecha del lente derecho, un gesto con carácter que marco desde el principio la diferencia. Sus características prevalecen de manera casi intacta hasta el presente. Las
Small Metal, Shooter y Outdoorsman son las distintas variantes que existen del modelo Aviator original. Con el tiempo llegaron las formas cuadradas con los modelos
Caravan o
Explorer y en la década de los 80's las gafas unilente conocidas como
Wings.
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| Imagen de la campaña Never Hide de Ray-Ban |
Esta es una de esas historias que traspasa sus propias fronteras para convertirse primero en un icono cultural y después en un clásico por encima de cualquier moda. En la actualidad, y desde 1999,
Ray-Ban pertenece a la compañía italiana
Luxottica. Desde el lenguaje actual, con ediciones limitadas, espejos virtuales online, conciertos commemorativos y reediciones siguen descifrando un espíritu que les pertenece por derecho propio: el espíritu aviador.