Érase una vez un blog que se lleno de bailarinas y un concurso que se lleno de historias... ¿o fué al revés? ¿Acaso importa? Sea como fuera hemos asistido, alejados de las cifras arrolladoras y sin ver una sola cara, a la aparición de nuestras ocho participantes colándose poco a poco en nuestro mail y conquistando como auténticas princesas nuestras sonrisas y nuestra memoria. ¡Sus historias son el mejor de los cuentos!
Maite lleva cuatro años usando unas preciosas bailarinas que elige sobre todo para ir en bici. ¡Bailarinas para ir en bici... ¡Ni las street style mas famosas! Su originalidad queda probada y reafirmada por la tira en mitad del empeine. A nosotros nos conquistó su idilio con esos preciosos zapatitos que tiene pena por retirar después de tantos años juntas. Y los flechazos existen. Si no que se lo pregunten a
Ángela que sabia hacía tiempo que quería unas de esas "Pretty..." y encontró por fin las suyas con un pompón que mezcla tres colores mágicos. Y las puso a prueba, como a los amores verdaderos, arriesgándose a comprarlas hasta que fueran rebajas. ¿Y esos reencuentros firmados con bailarinas? Como el de
Gracia con su hermana. Ya no viven en la misma ciudad y no pueden hacer con frecuencia algo que les encanta: un día de compras entre hermanas. Pero esta vez sí pudo ser y las bailarianas acabaron siendo el regalo, de esa hermana mayor que se apiadó de la pequeña. Así lo certificaron los sobrinos al verlas: "son de pincesa" Y lo certifica ella que se enamora de su forro de flores cada vez que se las pone. Sólo lo ve ella y eso es lo que importa. Y
Kathy dueña de unas bailarinas con solera de tres años en "rojo que te quiero rojo". Sus visitas al zapatero y la foto de las mismas apoyadas en la acera diciendo cuantas ciudades han trotado y qué cansadas empiezan a estar. Pura expresividad. Y todo un canto a los básicos que siempre funcionan con
Alexia y sus bailarinas negras que son chic porque tienen lazo, o porque son negras, o porque son simplemente suyas. ¡No sabemos más de su historia pero no hace falta! Y
Macarena, a la que la vida pone a prueba cada tres meses: tiene que revisar el estado de un mal sueño que un día se fue y que hay que mantener a raya para que no vuelva. Y ella sabe como hacerlo: "busca algo especial que le haga estar guapa para esas fechas". Normalmente lo consigue con pequeños detalles, un anillo, un pañuelo... Esta vez ganaron sus bailarinas con lazo y tantos colores. ¡Y pasó la prueba y alejó el mal sueño! Y aquellas que nuestra última princesa
María mostró como las mejores de su armario y sin miedo a la ostentación pues son ni más ni menos que otro regalo, esta vez por coronar con exitó un largo camino de oposición. Y dice que con ellas camina de otra manera. Y que se las puede poner con todo, porque ella quiere.
Y de la princesa
Little Lake que se convirtió en reina de las bailarinas, al menos en nuestro cuento, no os decimos nada por que de ella ya lo sabéis todo, o casi todo.
Y habrá más concursos y cuentos, prometemos en este Reino. ¡Solo habrá que estar atentos!
Andrea Amoretti