
[...] "La fría noche del domingo 10 de enero de 1971 a sus ochenta y siete años, Coco se metió en la cama más pronto de lo habitual porque se sentía muy cansada. Cuando la diseñadora se disponía a acostarse, sintió que no podía respirar y pidió ayuda. Sus últimas palabras, entre lágrimas, fueron: "Mira, así se muere" y su doncella le cerró los ojos. Tras los funerales que se celebraron en la Iglesia de la Madeleine, Coco Chanel fue enterrada como era su deseo en Lausana. Su cuerpo reposa en una tumba de mármol decorada con cinco cabezas de león, su número de la suerte y su signo del zodíaco. El 25 de enero tuvo lugar el desfile de su colección primavera-verano que se convirtió en un homenaje póstumo a la gran creadora. Madame Claude Pompidou, la primera dama de Francia, presidió el desfile donde las modelos lucían en su pelo recogido un discreto lazo negro en señal de luto. El prolongado aplauso final hubiera emocionado a Mademoiselle, que en esta ocasión no pudo presenciarlo, como era su costumbre, desde lo alto de la escalera de los espejos, con su inseparable cigarrillo en los labios." [...]
Cita del capítulo Coco Chanel, el triunfo de la voluntad