EL ESTILO QUE TE HACE FELIZ

Pista de Estilo 35

28 de mayo de 2015




No es una manía, el resultado final cambia mucho sólo con ese gesto.

De madera, de alambre, antideslizantes... Como más te gusten y mejor se adapten a tu espacio pero en el armario todas las perchas iguales.

Conseguirás, sobre todo, que las perchas "desaparezcan" y se vea mucho mejor tu ropa.

¿Cuáles eliges tu?

+ Pistas de Estilo 

3 cosas que conseguirás con un buen cambio de armario

21 de mayo de 2015





Para mi escribir sobre estilo es también escribir, y mucho, sobre el armario.

Si me has oído en alguna ocasión te acordarás del todo empieza en el armario. Una frase que aún no he convertido en Pista de Estilo pero que debería. 

A menudo, me preguntáis cuántas veces se debe hacer un cambio de armario al año y la respuesta es 3 veces. Y ahora, en pleno mes de mayo, estamos en uno de esos tres momentos. 

El Reto Armario Bonito está siempre aquí para que puedas hacerlo cuando quieras pero no nos viene mal un empujón, recordar por qué es tan importante y nos compensa darle cierta prioridad en nuestra lista de cosas por hacer. 

Nunca es fácil empezar ni tampoco el proceso pero el resultado merece la pena. Hoy te cuento al menos 3 cosas que conseguirás después de un buen cambio de armario.




Ganarás tiempo

Tu ropa estará lista para salir. No tendrás que buscarla entre más o menos dosis de caos, ni cambiar varias veces de look, ni volver a ponerte lo mismo... Te vestirás más rápido, comprarás más rápido y te resultará más fácil mantener el orden diario del armario. Piensa que convivimos con el armario todos los días y de cómo sea ese tiempo depende la cantidad de energía (positiva o negativa) que tienes que utilizar para vestirte cada día. Tendrás más ilusión, más energía y más tiempo. 


Te vestirás mucho mejor

Porque lo ves, porque sabes lo que tienes y porque el orden dentro del armario invita a probar cosas nuevas y hacer más combinaciones. Usar lo de siempre como si fuera nuevo, los reencuentros con ropa que no recordabas, ese pantalón que sólo te pones cuando hace calor, nuevos estilos de zapatos...  Nos cansamos de la ropa y el cambio de armario nos devuelve grandes dosis de ilusión por vestirnos.

Ganarás espacio

No, tu armario no va a crecer, pero ese proceso de selección, limpieza y orden que se esconde en cada cambio de armario te aligerará por dentro y también hará que el espacio de tu armario sea mayor. Que cada cosa tenga su sitio hace que los espacios sean más funcionales, más bonitos y más grandes

¿Te ayuda alguna de estas tres cosas a ponerte en marcha?

¿Qué es lo que más te gusta a ti de hacer el cambio de armario?

Lo que no te gusta creo que me lo imagino bien :) ¡Feliz cambio de armario!

PD: Más ideas para tu Armario Bonito 

Volver a nacer

15 de mayo de 2015



Me preparaba para un cambio desde finales del año pasado. Para uno distinto.

Yo que me he convertido en nómada por exigencias del guión vivo atrapada entre no querer cambiar nada y tener que cambiarlo todo. De todos mis miedos el más temido era el miedo al cambio. Pero esta vez tenía un plan y funcionaba. Vivía invadida por la sensación de que todo era posible dentro de ese plan.

Y entonces, llamaron del colegio. Y otra llamada sólo unos minutos después. Supe que ya no podía ir a recogerla andando. Solté todo y salí corriendo. Lo que no sabía era que en ese preciso momento mi plan infalible, mi vida y muchas cosas más acababan de cambiar.

Ella ha vuelto a nacer pero no lo ha hecho de golpe. La veo volver poco a poco desde hace ya muchas semanas. La veo andando de nuevo por un camino que, de una manera u otra, ya habíamos caminado. Verla volver es probablemente lo más bonito y difícil que he hecho nunca. Con ella siempre es así.

Al principio, pensaba que tenía que salvarla. Ahora sé que sólo tengo que quererla. Mientras juego a olvidar como estaba y no me conformo con lo que podrá ser mañana. Quererla sólo hoy. Y quererla es acompañarla. Aguantar su frustración, respetar sus silencios, llevarla y traerla, exigirle sin apretar, darle sus medicinas... Quererla es pensar en ella y no en mi.

Si miro atrás me parece que las dos estábamos en un buen momento. Uno muy bueno y conseguido con esfuerzo. Algo así como que nos merecíamos estar ahí. Suficiente de todo y demasiado de nada. Pero esta familia que empezó con nosotras sigue de alguna manera estando encomendada a nuestras idas y venidas.

Lo que no sabía es que yo iba a volver a nacer también. Yo que fui madre soltera primero, madre de otras tres niñas después y ahora, gracias a un bebé con nombre de señor, madre de cinco, nunca tuve miedo de perderlos. Ni tampoco me planteaba grandes cosas de una maternidad que me parecía que me había ganado a pulso.

Y aquí estoy, volviendo a nacer más madre que antes. Eso que me creía que ya era. He sentido en cada víscera de mi cuerpo que mis hijos no son míos. Que ser madre es sólo tener el privilegio de cuidar de esas vidas. Sin pertenencias, sin fechas, sin planes. Estar a su lado mirando, queriéndolos, ni demasiado cerca ni demasiado lejos.

Y concentrada en una recuperación que no tiene fecha el tiempo se ha vuelto rápido y lento a la vez. Y me encuentro frente a frente con el cambio, con ese que tanto temía. Y más vulnerable que nunca, a un centímetro del suelo, como dice mi amiga Laura, lo miro de frente y le digo: gracias.

Gracias por traerme la lección que más buscaba. Gracias por dejarla volver y hacerlo despacio. Gracias por convertirme en una madre que ahora, además, quiere ayudar a sus hijos a entender que la vida es cambio. Gracias por todo el amor recibido, que es mucho más que el entregado.

Y mientras agradezco todo lo que ha cambiado desaparece aquello tan temido. No es posible que el miedo y el agradecimiento convivan en el mismo corazón. Así que ya no puede pasar nada.

Mientras nos probamos nuevos zapatos y vestidos descubrimos cosas que nunca pensamos que nos quedarían bien. Y menuda sorpresa, estamos muy guapas también con este vestido.

G r a c i a s.